13 de abril de 2025, el día que le cambió la vida a la familia Hernández Díaz
Lucy Díaz, la madre de la joven médica, contó a Zona Cero la tragedia que vive el entorno familiar y el olvido de las autoridades ante la desaparición de su hija Tatiana Hernández.
Sentada sobre los espolones de Bocagrande en la avenida Santander la tarde del 13 de abril de 2025, Domingo de Ramos en la Semana Santa del año anterior, es la última imagen que se tiene de Tatiana Alejandra Hernández Díaz, de 24 años y estudiante de medicina, desaparecida en Cartagena desde ese día.
La joven adelantaba sus prácticas profesionales en el Hospital Naval en la zona turística de Bocagrande, en la capital de Bolívar.
Varias personas que la vieron por última vez confirmaron la autenticidad del video grabado por un turista cuando Tatiana miraba al mar. Fue el punto de partida de una investigación que un año después pareciera que no hubiese iniciado. Su desaparición sigue siendo un misterio para las autoridades.
La joven estudiante de Medicina de la Universidad Militar Nueva Granada, estaba en la capital de Bolívar desde noviembre de 2024 y el 12 de abril de 2025, un día antes de desaparecer, recibió la visita de su señora madre Lucy Islendy Díaz, quien le llevó comida en horas del mediodía.

Doña Lucy, con su esposo Carlos Hernández, han liderado intensas jornadas de búsqueda de Tatiana y son varias las informaciones que han recibido sobre lo que sería el paradero de la médica.
Una de las versiones que se mencionó hace un año es que a Tatiana se le vio con dos hombres mayores cuando ella estaba frente a la playa, y después en el centro amurallado.
Doce meses después de la desaparición de su hija, la señora Lucy Díaz habló con Zona Cero de la “impotencia” que siente porque un año después no se ha podido ubicar a Tatiana, “pero sabemos que ella está viva”, señala.
En desarrollo de la intensa búsqueda, acudiendo a los medios de comunicación, redes sociales y a despachos judiciales, doña Lucy Díaz asegura que la vida le cambió totalmente.
“La vida nos dio un vuelco. Sentimos una impotencia, un dolor y un malestar ante las autoridades porque realmente nosotros no le vemos ningún avance a la investigación que ellos han llevado en curso sobre este caso. Vemos que a pesar de que ya llevamos 12 meses, siguen con la misma temática desde el inicio”, aseguró la mujer que junto con su esposo vivieron cerca de seis meses en Cartagena en la búsqueda de su hija .

Evaluando lo que ha sido el trabajo de los organismos de investigación, Lucy cree que ni la Fiscalía ni la Policía en Cartagena dieron los resultados esperados y que por esta situación en septiembre trasladaron el caso a Bogotá.
Cuestionó que en el trabajo local “se limitaron a entrevistar” solo a las personas cuyos nombres ella suministraba.
Desde la capital se ordenó en febrero pasado una nueva búsqueda en el agua del cuerpo de Tatiana pues las condiciones técnicas en las que el año pasado se adelantó esa diligencia, limitaron el rastreo. Esta diligencia tampoco dio una respuesta positiva a la familia Hernández Díaz.
Al cumplirse el año de la desaparición de Tatiana, doña Lucy cree plenamente que a su hija “alguien se la llevó”.
“Ella estaba mirando el atardecer de aquel Domingo de Ramos, 13 de abril, en Cartagena. Alguien se la llevó de los espolones cuando ella estaba mirando el atardecer”, sostiene.

En abril de 2025 la hipótesis más fuerte de las autoridades apuntaba a que Tatiana había muerto por inmersión, “que por ello había dejado sus sandalias y su celular en las piedras y se había ahogado, se había ido al mar. Pero esa hipótesis creo que perdió fuerzas”.
Lamentó que un supuesto video en el que aparentemente se le ve a Tatiana caminando por el Centro Histórico, “se haya extraviado”
Extorsiones
Un episodio lamentable en medio del dolor de la familia Díaz Hernández es que hasta han sido extorsionados por personas que se comunicaron con ella o con su esposo ofreciendo una supuesta información sobre el paradero de Tatiana.

“Nosotros hemos llegado a pagar en varias ocasiones al inicio de este caso”, reconoce la madre de la joven.
Añadió que en medio de “la angustia y el desespero de encontrar a Tatiana, y en vista de la negligencia o lentitud de las autoridades, nos apresuramos y pagamos varias cifra de de dinero”.
Al comunicar estos pagos a las autoridades, le confirmaron a la familia que eran llamadas extorsivas que procedían de diferentes cárceles del país. Unos siete millones de pesos alcanzó a pagar la familia a los extorsionistas.
Por estas amarga experiencia, dice doña Lucy, la familia no puede especular sobre el paradero de la joven médica.
Sigue cerca a Cartagena
Por los testimonios que ha recogido de personas que vieron a su hija el 13 de abril, doña Lucy tiene la certeza de que a su hija no la han sacado del país, como también se especuló y que por el contrario deben tenerla muy cerca de Cartagena.
Sustenta esa afirmación en que ella como madre “lo presiente”, tomando cuenta la información que a otros familiares en el exterior le han dado videntes con los que han conversado.

Hay coincidencia en varios de estos conceptos con la información sobre el lugar en que estaría Tatiana Hernández. Advierten que la joven “está viva”, pero no precisan el lugar en donde se encontraría la médica.
Al cumplirse un año de la desaparición de la médica, su mamá recuerda que antes del 13 de abril 2025 la familia Hernández Díaz tenía “una vida tranquila”, pero “la incertidumbre, el agobio, el dolor, el desespero y por impotencia que sentimos, nosotros no dormimos, no nos alimentamos como se debe”.
El sentimiento de “impotencia” les embarga, aguarda que un día Tatiana regrese a la puerta de su hogar y que la autoridad no maneje una investigación que no sea de bajo perfil como hasta ahora y que la manejen “como si fuera hija de una persona reconocida”.
A Tatiana la siguen esperando en su casa en Bogotá, su mamá, su papá y el hermano menor de 20 años.